Entre los acuerdos y declaraciones en torno a la defensa y valorización de los árboles urbanos está la Declaración Europea del Árbol Ornamental, elaborada por la Sociedad Francesa de Arboricultura.
Consta de 8 artículos que recogen la importancia de los arboles urbanos y las bases para abordar su gestión, para que sigan siendo un elemento fundamental de las ciudades europeas.
Se destaca en primer lugar que "el árbol es un ser vivo", con lo que esto implica en su relación con el ser humano.
Por otro lado, se señala que "los árboles ornamentales... ...constituyen un patrimonio ... ... que debemos conservar y mejorar para transmitirlo". Esto solo puede garantizarse con "programas completos" que incluyan: información, investigación, erniquecimiento de plantaciones y mejora de su calidad.
Se añade que "las autoridades municipales... ...son los garantes de esta perennidad y de la transmisión de este patrimonio". En nuestro país se comprueba que, en una gran mayoría de pueblos y ciudades, la gestión del arbolado urbano dista mucho de ser la adecuada (piensesé por ejemplo en las podas, verdadero problema para la persistencia de un arbolado de calidad, incluso para su propia integridad)
En relación con esto se señala que: "el árbol ornamental está sometido a dificultades específicas que implican aplicarle cuidados particulares con el fin de mantenerlo en un estado satisfactorio y asegurar la seguridad de los usuarios". Para ello se requiere aplicar unas "buenas prácticas de arboricultura ornamental".
Para ver la declaración pincha a continuación:
La jardinería y a los jardines urbanos como bien social y ambiental, la práctica actual de la jardinería, la sostenibilidad de los jardines, la arboricultura urbana, etc. Principalmente en el área metropolitana del sur de Madrid (Getafe, Leganés, Pinto, Parla, etc.)
miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
Carta de Barcelona: Derecho al Árbol en la Ciudad
En los últimos años ha habido una concienciación cada vez mayor de la importancia de los árboles en las ciudades. Por eso se han firmado acuerdos y compromisos y se han redactado leyes y ordenanzas, para la mejor gestión de los espacios verdes ciudadanos y de los árboles que se incluyen en ellos. Uno de estos acuerdos fue la Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad, también conocida como Carta de Barcelona, suscrita por numerosos municipios españoles.
Carta de Barcelona
Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad.
Carta de Barcelona.
Congreso "El Árbol y la Ciudad". Barcelona, 2 de
Junio de 1995
- La ciudad necesita el Árbol como un elemento esencial para
garantizar la Vida.
- El desarrollo del Árbol en la ciudad debe darse en toda su
plenitud, aprovechando cuanto nos ofrece y en toda su potencialidad, si dispone
del espacio y las condiciones que requiere.
- El sistema de Arbolado de nuestras ciudades es un sistema
Básico, y como tal, debe ser valorado, planificado y gestionado.
- El Árbol contribuye al enraizamiento de la Cultura en el
lugar y en la mejora de las condiciones de habitabilidad en el medio urbano,
factores ambos determinantes de la Calidad de Vida en la Ciudad.
Nos comprometemos,
Como ciudadanos, como profesionales que desarrollamos
nuestra actividad en torno a las estructuras, formas y dinámicas de la Ciudad,
como profesionales del Árbol, personalmente y a través de nuestras
instituciones a:
- Situar el Árbol en su papel básico, como uno de los primeros
Recursos Patrimoniales de la ciudad.
- Desarrollar y promover, de forma integral y continua,
informaciones, inventarios, técnicas de gestión, prácticas, procedimientos,
productos, servicios y estándares, que posibiliten la implantación del Árbol en
la Ciudad, en condiciones de Calidad y Dignidad.
- Difundir, informar y formar al público en general, a los
diversos colectivos profesionales, a los sectores industriales y de servicios,
a las escuelas, a los institutos y universidades, sobre la importancia esencial
del Árbol en la Vida de la Ciudad.
- Establecer políticas, reglamentaciones, normativas y
prácticas en la Administración y Gobierno de la Ciudad que garanticen las
condiciones óptimas para la vida del Árbol.
- Replantear todos los elementos que conforman actualmente el
espacio urbano, y pensar los futuros en su concepción, planificación,
producción, gestión, uso y reutilización desde la óptica de los requerimientos
y sus potencialidades del Sistema de Arbolado Urbano.
- Como Ayuntamiento firmante, a que todas las consideraciones
anteriores de respeto al árbol se incorporarán en nuestras normas municipales.
Por lo anteriormente descrito:
Nos comprometemos como Ayuntamiento firmante a que todas las
consideraciones anteriores de respeto al árbol se incorporarán a nuestras
ordenanzas, normas, disposiciones y acuerdos municipales.
Pincha a continuación para ver los municipios adheridos a la Carta del Derecho al Árbol en la
Ciudad:
lunes, 7 de marzo de 2011
!Peligro! Jardinería electoral
Se acercan las elecciones municipales y parece que se acaba el tiempo para hacer lo que no se ha hecho en cuatro años. La precipitación también afecta a la jardinería. Se planta por doquier, aunque sea fuera de época.
Ante el afán de que lo plantado destaque no se escatiman recursos en poner árboles de grandes tamaños, como los magnolios que aparecen en la fotografía de la izquierda. Eso, aunque sea sobradamente conocido que la capacidad de arraigo de un árbol es inversamente proporcional al tamaño que trae del vivero. No importa, aquí también manda el “tente mientras cobro" o, quizás mejor, "tente mientras me hago la foto”.
Muchas plantaciones no cuentan con el riego correspondiente y las plantas se secan con el tiempo. Eso sí, previamente se ha hecho la foto correspondiente el alcalde o concejal de turno, inaugurando el nuevo jardín.domingo, 20 de febrero de 2011
Podas en el barrio de Salamanca
Aprovechando el espacio urbano


Frente a las podas dramáticas de Getafe, hay otros lugares donde el respeto a los árboles es mucho mayor. Sus copas se dejan crecer sin limitar drásticamente su desarrollo. También en las calles estrechas donde, supuestamente, no existe espacio suficiente para la mayoría de nuestros árboles.
Así sucede por ejemplo en la capital madrileña, donde un buen ejemplo lo constituye el barrio de Salamanca. La observación de su arbolado viario reconforta a los que nos preocupa tanto la salud del arbolado urbano que, al fin y al cabo, es nuestra propia salud.Una gran parte de los árboles de las calles de este barrio alcanzan gran tamaño. A veces son tan altos como los propios edificios, que poseen cinco o seis plantas. En las calles más estrechas, con un solo carril para la circulación de vehículos y una o dos filas de aparcamientos, podría parecer, en principio, que árboles como las falsas acacias (Robinia pseudoacacia), las acacias del Japón (Sophora japonica) o los olmos (Ulmus pumilla), no podrían desarrollarse. Los que alcanzan mayor tamaño son estos últimos que, conforme van creciendo, se tuercen hacia el centro de la calle para acceder a más luz. Estos árboles son los menos frecuentes en las calles estrechas, precisamente porque se conoce la energadura que alcanzan.
domingo, 13 de febrero de 2011
Árboles mutilados en Getafe II.
Lo que nos cuesta a los ciudadanos
Por lo dicho hasta ahora parece claro que es necesario podar de otra manera los árboles en Getafe. No solamente existen razones de índole biológica, sino también económica.
En el pliego de prescripciones técnicas citado más atrás, referente a trabajos podas, talas, plantaciones, etc. se detallan los precios de cada tarea. El expediente se refiere al área urbana más extensa del municipio, al este de la carretera de Toledo, A42 (barrios de Alhóndiga, Getafe Centro, Getafe Norte, Juán de la Cierva, Las Margaritas y San Isidro). El presupuesto para los años 2009 a 2013 asciende a 951.200 euros (incluido el IVA), equivalentes una media de algo más de 190.000 euros al año.
Los precios unitarios de poda son considerables, sobre todo en árboles grandes (de más de 30 cm de diámetro), como son la mayor parte de los árboles existentes en Getafe (solo los barrios construidos recientemente, como Getafe Norte o el Bercial, poseen árboles más jóvenes, de menor diámetro). La unidad de poda de un árbol de más de 30 cm de diámetro es de 142,22 euros.
Por lo dicho hasta ahora parece claro que es necesario podar de otra manera los árboles en Getafe. No solamente existen razones de índole biológica, sino también económica.
En el pliego de prescripciones técnicas citado más atrás, referente a trabajos podas, talas, plantaciones, etc. se detallan los precios de cada tarea. El expediente se refiere al área urbana más extensa del municipio, al este de la carretera de Toledo, A42 (barrios de Alhóndiga, Getafe Centro, Getafe Norte, Juán de la Cierva, Las Margaritas y San Isidro). El presupuesto para los años 2009 a 2013 asciende a 951.200 euros (incluido el IVA), equivalentes una media de algo más de 190.000 euros al año.
Los precios unitarios de poda son considerables, sobre todo en árboles grandes (de más de 30 cm de diámetro), como son la mayor parte de los árboles existentes en Getafe (solo los barrios construidos recientemente, como Getafe Norte o el Bercial, poseen árboles más jóvenes, de menor diámetro). La unidad de poda de un árbol de más de 30 cm de diámetro es de 142,22 euros.
viernes, 28 de enero de 2011
Árboles mutilados en Getafe I.
Introducción
Los ciudadanos somos los usuarios del bien público que constituyen los jardines y, por tanto, cuando la gestión falla, somos los principales perjudicados.
Sin ir mas lejos, un mal plan de podas deteriora los árboles, haciéndoles perder vitalidad, con lo cual tenemos menos sombra, mayores riesgos de rotura de ramas y grandes probabilidades de muerte prematura de estos árboles. Además, cuanto más grande sea el árbol muerto, mayores serán las pérdidas económicas.
Un buen ejemplo de todo lo que no se debe hacer en poda de arbolado urbano lo tenemos en Getafe. Este año, uno más, asistimos con desolación a la mutilación de los árboles de sus calles. El tipo de poda aplicado de forma generalizada se sitúa entre el desmochado y el terciado. En el primer caso se suprime toda la copa, dejando únicamente el tronco, mientras que en el segundo se deja, además del tronco, la parte basal de las ramas estructurales (habitualmente un tercio de la longitud de estas ramas, de ahí el nombre).
Sin ir mas lejos, un mal plan de podas deteriora los árboles, haciéndoles perder vitalidad, con lo cual tenemos menos sombra, mayores riesgos de rotura de ramas y grandes probabilidades de muerte prematura de estos árboles. Además, cuanto más grande sea el árbol muerto, mayores serán las pérdidas económicas.
Un buen ejemplo de todo lo que no se debe hacer en poda de arbolado urbano lo tenemos en Getafe. Este año, uno más, asistimos con desolación a la mutilación de los árboles de sus calles. El tipo de poda aplicado de forma generalizada se sitúa entre el desmochado y el terciado. En el primer caso se suprime toda la copa, dejando únicamente el tronco, mientras que en el segundo se deja, además del tronco, la parte basal de las ramas estructurales (habitualmente un tercio de la longitud de estas ramas, de ahí el nombre).
miércoles, 26 de enero de 2011
Presentación: Jardines para los ciudadanos
Los jardines vuelven a acercarnos la naturaleza. Las sociedades primitivas obviamente no se ocuparon de la jardinería, que vino de la mano de la civilización. La población se concentró (en las ciudades, civitas en latín) y los jardines trataron de suplir esa falta de naturaleza. En esa labor de imitación, la jardinería nos recuerda a antiguos lugares con los que el hombre convivió durante milenios: prados, flores, arboledas, setos que rodean propiedades, etc.
Pero en la actualidad, el jardín compite por el espacio de la ciudad, donde el metro cuadrado de suelo tiene un gran valor. La gestión de los jardines se encuentra en una encrucijada. Con tantas crisis rodeándonos, la jardinería debe ser, obligatoriamente, austera, sostenible y respetuosa con el medioambiente. Lo que significa que debe de consumir la menor energía posible, a poder ser renovable, la menor cantidad de materias primas y producir el menor número de residuos. Además, y lo que es más importante, no se debe olvidar la importante función social que tienen los jardines.
Pero en la actualidad, el jardín compite por el espacio de la ciudad, donde el metro cuadrado de suelo tiene un gran valor. La gestión de los jardines se encuentra en una encrucijada. Con tantas crisis rodeándonos, la jardinería debe ser, obligatoriamente, austera, sostenible y respetuosa con el medioambiente. Lo que significa que debe de consumir la menor energía posible, a poder ser renovable, la menor cantidad de materias primas y producir el menor número de residuos. Además, y lo que es más importante, no se debe olvidar la importante función social que tienen los jardines.
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